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 La vigilancia y conservación de las uñas en los perros son importantÃsimas, pues estás reflejan el nivel de la actividad cotidiana, pero cuando el animal no disfruta de una actividad permanente, y sin en cambio vive una vida muy sedentaria, las uñas continúan creciendo continuamente con total normalidad, igual que el pelo, pero la falta de desgaste de las mismas empieza por crear lentamente un mal asentamiento de los pies sobre él suelo y su vez el de las patas.
 Con el paso del tiempo, el animal empieza por no querer caminar voluntariamente, ya que cada vez que lo hace siente molestias, si a este animal se le obliga a hacerlo este asienta incorrectamente las patas para andar, y con el paso de los dÃas o meses comienza una deformación primero en las uñas y poco a poco en las patas, y asà empiezan los problemas articulares, durante la formación de estos problemas es muy fácil que el animal sufra la rotura de alguna de las uñas creándose el correspondiente dolor y incluso el sangrado de la raÃz de la uña.
 Muchas veces la falta de ejercicio es causa de carecer de un buen riego sanguÃneo en las patas, esto causa cosquilleos y picores en los dedos y vemos al animal que durante el reposo este se lame los dedos de los pies, es conveniente el cortado de las uñas.
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 Durante el crecimiento desmesurado de estas, suelen girar hacia la misma molleja que tienen los dedos y pueden terminar por clavarse ellas mismas en su interior, provocando dolor y inflamación.Â
 La prolongación de estas llega a originar deformaciones en los dedos y en consecuencia alteraciones articulares y hasta de la columna vertebral, llegando a alterar el carácter del animal, debido al dolor que todo ello le causa.
 Por lo tanto es conveniente que estas sean revisadas y cortadas tantas veces como sea necesario hasta que obtengan un tamaño lo suficientemente reducido, que le permita andar con toda comodidad.
 Muchos perros tienen aumentada la sensibilidad en los dedos debido al dolor, se recomienda el uso del bozal como medida preventiva, antes de iniciar cualquier manipulación en las uñas.
 La forma corriente de cortar las uñas, es la aplicación del cortador y practicando el corte en una sola aplicación en cada una, pero en muchas ocasiones estas sangran con demasiada facilidad, ¿por qué? Pues porque en el interior de la uña se encuentran tejidos y capilares que riegan a estos tejidos, y aunque las uñas sean de color semitransparente las terminaciones venosas son tan diminutas que se hace muy difÃcil advertir de su presencia en extremo de cada uña.

 Se puede evitar las hemorragias de las uñas de la siguiente forma, practicando una serie de presiones con el cortaúñas alrededor de cada uña antes de cortar definitivamente la misma, de modo que el tejido y las pequeñas venas se van retrayendo paulatinamente a medida que sienten las presiones externas.
   Método:
1º Presionar el cortador suavemente durante unos instantes, y después cambiar de posición, volteando el cortador y rodeando a la uña en el mismo punto, para debilitar la corteza.
 2º El resultado es que el tejido que contiene el capilar se retrae, mientras la corteza es presionada y cuando se produce por fin el corte de la uña, esta no sufre hemorragia alguna.
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 Todo el procedimiento mencionado, es un poco más lento, pero con él se logra eliminar las hemorragias y sus posibles consecuencias en una zona tan expuesta.
 El corte de las uñas deberá ser repetido cada mes, para que estas se mantengan en perfectas condiciones.
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