En esta ocasión voy a hablar de la seguridad dentro de la peluquerÃa canina, esta debe ser reciproca, ante todo y sobre todo la seguridad e integridad de las personas y de los animales.
 Para comenzar diré que los dueños de los animales en ocasiones no son conscientes de lo que sus perros son capaces de hacer cuando entran en un local veterinario o en la peluquerÃa, a más de uno le habrá pasado que entra un propietario en un local con el perro suelto, sin pensar en ningún momento que en aquel dentro se puede encontrar algún animal, suelto o sujeto, y puede comenzar en él momento una persecución dentro del local y acabar como no se sabe y si en este instante la puerta se encuentra abierta, puede ocurrir lo peor.
 Otro peligro se encuentra en el momento de la recepción del animal para hacer el servicio de la peluquerÃa, es con los collares holgados, quien es el profesional que no vivido el susto de ir a coger la correa de la mano de su dueño y se encuentra que el perro empieza a dar marcha atrás y se le sale el collar por la cabeza, si en este instante se encuentra que hay alguien entrando por la puerta pues ya tenemos un susto.
 El profesional de la peluquerÃa sabe que durante la recepción del animal este se estresa y en tales circunstancias sabe que debe evitar la mirada directa a los ojos del animal para evitar que este no tenga una reacción defensiva, en primer lugar, este trata de refugiarse entre las piernas de su dueño, y si la persona que se acerca no sabe reaccionar rápido y bien puede llevarse un gruñido o una caricia (dental) del animal, un buen truco es hacer que el propietario entre un poco más hacia el interior del local, y que el profesional se dirija hacia la puerta de salida, y en este momento el propietario haga entrega de la correa, el animal cree que le van a abrir paso a la calle y se olvida por unos instantes del enfrentamiento con la persona, esta mientras sujeta el animal da la salida a el propietario y el animal se quedara detrás de la puerta.
 Si se tiene un comportamiento normal de profesional, este conducirá al animal más sosegado hacia la sala de peluquerÃa con toda normalidad.
 Aunque parezca cruel, lo que os voy explicar, un buen profesional de la peluquerÃa esta para prestar un buen servicio y tiene que olvidarse de jugar o intimar con el animal antes de practicar el trabajo que se nos haya encargado, ¿porque? porque la seriedad de esta circunstancia permite dominar mejor la situación durante la práctica de nuestro trabajo, esto no quiere decir que si el animal responde bien no se le pueda dar las caricias de agradecimiento que hagan falta durante el servicio, pero él animal mantiene una actitud expectante mientras lo trabajan y responde mejor al profesional y nos ahorra tiempo y dinero.
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